Te regalo
versos
temprano,
versos tempranos,
y tal vez,
un poco apresurados
Para imaginar tu boquita
abrirse al leerlos,
levantar tu mirada,
y fijarte las pupilas —mis dos soles—
que encienden mis días buenos.
Te regalo
versos
temprano,
versos tempranos,
y tal vez,
un poco apresurados
Para imaginar tu boquita
abrirse al leerlos,
levantar tu mirada,
y fijarte las pupilas —mis dos soles—
que encienden mis días buenos.